Segundo fin de semana en la Feria Nacional de San Marcos 2026

CARDENO - 28/04/26

Aguascalientes vivió un fin de semana importante, enmarcado por el día de San Marcos, con tres corridas de sensaciones encontradas. No fue un ciclo redondo, pero sí exigente, donde el oficio y la cabeza tuvieron que imponerse ante un ganado que no siempre dio facilidades.

En medio de los altibajos, quedaron momentos de peso que sostienen el recuerdo: la faena de Juan Pablo Sánchez, hecha desde el temple y la pureza, y la rotunda actuación de Emilio de Justo, que sí logró romper la tarde con una obra de fondo y contundencia. A ello se suma el buen momento que atraviesa Héctor Gutiérrez, conectando con el tendido, y la madurez de Diego San Román, cada vez más firme y asentado.

Actitud, oficio… y premio al que insistió.

La tarde tuvo ese pulso irregular en el que todo depende del torero: insistir, sostener, encontrar caminos donde no siempre los hay. La bien presentada corrida de Begoña, no fue del todo apta para el triunfo.

Leo Valadez de celeste y oro, con -Alma eterna-, marcó desde el inicio la intención con una larga cambiada de rodillas, que repitió cuando el toro volvió codicioso. Buen tercio de banderillas ante un Begoña franco.

Con la muleta, Leo se mostró sereno: el derecho con recorrido; el izquierdo, más limitado. Volvió a la diestra, dejando una tanda suave y con clase, más asentado, pero la faena no terminó de romper y el público protestó por momentos. Estoconazo en ejecución, sin efecto pleno, y descabello. Al tercio.

Con -Vida mía-, llegó la recompensa. Buen capote, entrega en banderillas y un inicio de rodillas vibrante.

Faena de transmisión, oficio y cercanías ante un toro que respondió con calidad. Remate de faena con manoletinas de rodillas y una estocada de rápidos efectos tras pinchazo. Oreja y arrastre lento al buen toro.

Diego San Román, obispo y oro, con -Bravo corazón-, se encontró con un toro venido a menos, con aparente lesión. Lo lidió con solvencia y, en la muleta, asumió una labor de paciencia, sacando muletazos de mérito en cercanías.

Hubo emoción por el sitio, pero faltó remate por la falta de empuje del toro. Estocada y descabello. Al tercio.

Con -Dulce cielo-, mostró un oficio notable para construir una faena a base de terrenos y alturas. Toro con cualidades, pero exigente en ritmo.

Diego logró someterlo y cerró en su terreno, ahí, dentro de los pitones del toro, sin alardes, sin cuentos solo dejando ver ese gran momento por el que pasa. Bernardinas finales, pero la espada diluyó todo. Se fue el premio.

Marco Pérez, blanco y oro, con -Compadrito-, dejó detalles con el capote, aunque el toro fue soso. Destacó la lidia de Héctor García.

Con la muleta, el toro se paró y Marco intentó en cercanías sin eco. Estocada.

Con -Custodio-, el más hecho, pero sin entrega, hubo poco margen. Toro a menos, distraído y con la cara arriba.

Marco cumplió sin opciones. Estocada y descabello.

 

Fotos: CARLOS MUÑOZ

Fotos: Carlos Muñoz

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