Columnista Invitado


¡Nada de qué representó a México!

Bardo de la Taurina
15/7/2019

México y anexas… las  Bardianas
Con motivo de que la empresa de La Misericordia pescó en Pamplona a un torero afortunado que se llama Luis David pa’que saliera en reposición de otro al que le habían echado talacha, pues resultó que en tropel desordenado empezaron a toro pasado, es decir cuando ya se le había esfumado al coleta la posibilidad de oro de columpiarse en rueda de la fortuna. Con dos toros de La Palmosilla. En el  primero donde el torero dio todo lo que tiene dentro, que es muy poco y el otro burel que se movía sin quedarse quieto como si tuviera diarrea, Adame enseñó que tiene menos técnica y conocimiento que un “Ganso” pa’gobernar un país y ya que menciono lo nacional que poco favor le hicieron a la patria quienes dijeron que el matador había representado orgullosamente a México, ¡No la jodan!, ¡quien le dio esa representación o encomienda al soldadito, ¿Ana Guevara? y su jodida administración y luego nos quejamos y lamentamos que al G-20 y a Washington  mandan a los subordinados.
Y aquí cabría muy bien recordar con dedicatoria a Luis David Adame aquella anécdota cuando  un apoderado le preguntó a un coletilla -¿Tú quieres torear o ser torero?-, el valiente contestó, -pues es lo mismo-, a lo que el apoderado le reviró -cuando tengas clara la respuesta vienes, me cuentas y ya hablamos-.
El acelerador a fondo
Me pregunto ¿qué sucedería si la fiesta se aleja un poco de lo tan actual?, ¿no sería ese el camino pa’tener toreros que volvieran a ser junto con el toro, ejes de la Fiesta? y es que parecería como si hoy el protagonismo de tipos disímbolos y circunstancias los tuviese relegados y no solo eso sino que hasta son usados, ¿o no se han dado cuenta?, ¿o es que realmente andan desorbitados?, no sé pero de que algo les está pasando ¡está pasando!, y les pregunto toreros, ¿se sienten ustedes a gusto cuando los atornillan en un tablón más largo que el de la cimbra de una obra en construcción?, el que lo disfrazan de pomadoso con un paño de mesa de billar sobre el cual los actores se disputan los micrófonos que siempre son raquíticos en cantidad, sin dejar de soslayar la forma en que los protagonistas le echan habilidad por un lugar, lo más al centro posible.
Otra cosa que confieso penosamente lo sufrí en carne propia cuando se presentó alguno de mis libros, lo fue el que me sentaran en la tabla de cuatro patas al encargado en turno del lugar del evento, ¿con qué mérito? o ¿a honras de qué?, ¿un señor ajeno al tema tiene que estar ahí?, yo nunca he visto que en la Plaza México al Sr. Cosió que es el dueño del coso,  se le siente arriba del burladero de matadores y todavía se le anuncie, ¿Cómo por qué?, muestras rápidas y sencillas de que los toreros son usados pa’hacerle el caldo gordo a los que guisan guango.
Hoy la Fiesta está en infierno de incertidumbre, entre varias razones porque ha venido cediendo terreno a lo que no se juegan la vida, porque sinceramente si hubiese un torero o varios  que tomara el sartén por el mango, todo caminaría de diferente manera, y es aquí donde los toreros en activo deben de dejarse ya de alfombras fiusha, flashazos que no funcionan, entrevistas mudas, publicidad melcochera, comparsas de presídiums, víctimas de seudos comunicadores, redes pandas, instructores de Montessori y hacerse muchas preguntan tendientes a despertarles la conciencia y la primera sería; ¿No es tiempo ya de que metan el acelerador a fondo?

 

...representado orgullosamente a México, ¡No la jodan!...