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Columnista Invitado


La Juventud y los Toros

por Rafael Comino Delgado
13/11/2016

Cuando hablamos de juventud nos vamos a referir a los menores de 25-30 años, que es de los que tenemos datos con cierta fiabilidad.
En la primera mitad del siglo pasado, y quizás también en los primeros años de la segunda mitad, los niños jugaban en las plazas al toro, pero esta práctica cada vez fue a menos y cada vez más se jugaba al futbol. Ahora es impensable ver a niños jugando al toro, aunque tampoco a otras cosas, pues los niños suelen estar frente al ordenador (computadora), a la TV, o a la PlayStation.
Tengo la impresión de que la afición a los toros se está perdiendo entre los jóvenes, bien es verdad que ahora hay muchas más cosas a las que aficionarse.
Sin embargo, a las Escuelas Taurinas acuden muchos niños con el deseo de aprender a torear y, naturalmente, ser toreros. En los tentaderos suelo ver bastantes aficionados que quieren pegar unos pases. En las plazas de toros se suelen ver bastantes jóvenes, aunque la mayoría de los asistentes ya ha superado la edad a la que nos estamos refiriendo.
¿Cuál es la realidad, que está pasando al respecto?
Desde mi punto de vista, esto todos los sabemos, hay una fuerte corriente en contra de los Toros, que incide, sobre todo, en los jóvenes, por entender que es una población más fácilmente manejable. A los chicos se les inculca que los aficionados somos gente mala, sin sentimientos, retrógrados, anclados en el pasado, no progresistas, y que hay que ir contra ellos.
Por otra parte los medios de comunicación, especialmente la TV, prestan muy poca atención a los Toros mientras dedican excesivo tiempo a muchos deportes, algunos muy minoritarios. En los telediarios de la TV pública se dedica muchísimo tiempo al cine, casi todo subvencionado, que aporta mucho menos a las arcas el Estado que los Toros.
Me consta, porque así me lo han comentado muchos chicos, que "si dicen que son aficionados a los Toros", en el Colegio, se les tacha, por parte de compañeros e incluso profesores, de retrógrados, de asesinos, pudiendo llegar a sufrir acoso escolar en alguna ocasiones.
Profesores de Escuelas taurinas me han comentado que alumnos suyos dejaron de ir porque en el Colegio eran insultados y acosados, por compañeros.
Por lo que se refiere a jóvenes entre 18 y 25-30 años he podido pulsar la opinión de muchos universitarios, e incluso hacer alguna encuesta, en que las contestaciones más habituales fueron, por este orden. 1ª)No les atraía la Tauromaquia ni la conocían (no puede atraer lo que no se conoce); 2ª)Les parecía algo muy interesante pero no les gustaba la sangre, de tal manera que si no se picara y matara al toro, seguramente asistirían; 3ª) Les parecía algo interesante, muy emocionante pero no eran grandes aficionados, o no sabían mucho del tema.
Pienso que la realidad del tema, "La juventud y los toros", si no es exactamente la que hemos expuesto se acerca bastante. De lo que se infiere que los taurinos debemos hacer una labor pedagógica en la sociedad en general, pero especialmente entre los jóvenes, que contrarreste la que están haciendo los antitaurinos (entre ellos muchos políticos) y, sobre todo, que enseñe lo que realmente es el Toreo, su historia, y sus grandes valores.


hay una fuerte corriente en contra de los Toros
Por lo que se refiere a jóvenes entre 18 y 25-30 años
Sin embargo, a las Escuelas Taurinas acuden muchos niños para aprender
he podido pulsar la opinión de muchos universitarios