Entrevista


La Güera de la Capilla

por María López
6/2/2018

Mi abuelita venia del Toreo de la Condesa junto con Conchita, cuando se inauguró la plaza México y ellas se encargaron de arreglar la capilla, me llevaron en la inauguración, yo tenía 5 años y desde ahí siempre acudí con mi abuelita a arreglar la capilla, era un grupo que nos juntábamos con la Porra Libre antigua, que estaba conformada por “el jitomatero”, “el veracruzano”, “el negro”, se juntaban todos ellos y mi abuelita arreglaba la capilla.
-¿Cuántos familiares taurinos tiene?
Mis hermanos son 11 y mi abuelita cuando podía nos llevaba a todos a los toros y desde ahí les nació el gusto, se empezaron a meter a la cuadra de caballos, les empezó a gustar la fiesta y de ahí se siguieron, mi hermano Ricardo Morales va a cumplir 32 años de picador él tiene 5 hijos que también les gusto y ahora son picadores, mi sobrino es Cesar Morales, su hijo es Daniel que ya también es picador de toros, Jorge Morales, Erik Morales y Omar Morales.
-¿Cómo nace su afición por los toros?
Yo iba desde los 5 años, me empezó a gustar la fiesta, fui creciendo y veía que había toreros muy guapos y cada 8 días iba con mi abuelita todos los domingos, además no tenía otra diversión más que esa y mi papá me decía: ¡tienes que acompañar a mi mamá!, había toreros muy guapos como Jumillano, “El Viti”, Procuna, Garza que me gustaba mucho como toreaba, fui Garzista.
-¿Cuándo es la primera vez que asiste a una plaza de toros?
A los 5 años en la inauguración de La Plaza México.
-¿Cuál es su recuerdo más grande de cuando fue por primera vez a los toros?
Que yo tocaba la campana para ir a misa, le ayudaba a mi abuelita a poner las flores y todo lo que se hace en la capilla.
-¿Cómo es que empieza a estar en la capilla?
Cuando fallece mi abuelita en 1981 me empiezo a hacer cargo yo de la capilla, porque la atropellaron ahí dentro de la plaza un 19 de septiembre que se festejaba el día del soldado, ella llego sola, yo llegaba más tarde y cuando llegue ya la tenían sentada en un baño porque según le había pegado un camión y como es obscuro el paso del túnel, creo que la aventó, o se espantó, no sabemos bien pero fue en el túnel de matadores, cuando la vi ya no me reconoció, falleció, en ese tiempo estaba el doctor Alfonso Gaona, yo le fui a entregar las llaves de la capilla y me dijo que no, que esa era mi herencia y que tenía que seguir cuidando la capilla y desde entonces sigo hasta la fecha.
-¿Solo está en la capilla de la México o en otras más?
No, solo en la México.
-¿Cuál es su labor en la capilla?
Desde llegar, barrer, trapear, poner las flores, los manteles, checar de que no le falte nada al sacerdote para oficiar la misa, cuando se hacen en el ruedo llevar la mesa y arreglar todo para que se oficie la misa ahí, ya después de la misa me espero a que lleguen los matadores a las 4 de la tarde, para darles su veladora que encienden.
-¿Desde qué hora llega?
Desde las 10 am porque primero paso al mercado de Jamaica, compro las flores porque cada 8 días se cambian, las veladoras, todo lo que necesito y me voy para la plaza.
-¿Qué hace cuando no hay toros?
Hay, me paso unas aburridas, a los pueblos no voy porque sería mucho gasto en ir y venir, aunque si me gustaría la verdad.
-¿Todos los toreros entran?
Todos entran a encender su veladora, desde que estaba mi abuelita se las daba y así se quedó la tradición, cuando se despidió “El Capea”, le dije que era la última veladora que le daba y me dijo que me iba a pedir un favor, que no le dejara de dar la veladora a sus compañeros, me comento ¿sabe a cuantos muletazos equivale? Eso me dijo, y yo siempre les doy su veladora a los toreros y al ganadero cuando va, yo veo el cartel y dependiendo de eso compro las veladoras.
-¿Hay algún torero que no acostumbre ir a la capilla?
Si José Mauricio, me acuerdo cuando iba que tenía 12 años, se paraba frente a la virgen y me decía, señora yo voy a ser torero, y le dije a ver si cuando seas matador vienes para que enciendas tu veladora y el día que se presentó, no fue a la capilla y yo fui hasta la puerta de entrada y le dije ¿matador, no va a encender su veladora? Y me voltea a ver y me dice ¡no señora! Y dije, bueno, y el casi nunca va. Son costumbres de cada uno.
-¿Cuál es el torero que más ritual hace en la capilla?
Todos son muy católicos, al que le gusta rezar solito es a Enrique Ponce, no le gusta que entren las cámaras ni que lo estén molestando, cuando llega tengo que medio cerrar la puerta, le gusta estar solo.
-¿A qué torero admira?
A Enrique Ponce, me gusta mucho su toreo, es muy elegante, hay toreros buenos, son muy valientes todos, pero se les ha olvidado los 3 tiempos del toreo, citar, templar y mandar y despacito, ahora nada más nos conformamos con un muletazo.
-¿Ha sufrido percances toreros que no han entrado a la capilla?
No, eso no tiene nada que ver, a lo mejor ellos hacen su ritual en su casa, ponen sus estampas, prenden su veladora yo me imagino que como son supersticiosos han de decir que ya lo hicieron.
-¿Usted percibe el estado de ánimo del torero?
Si, claro, generalmente me pongo atrás de ellos y veo su nerviosismo, siento su apretar de manos, de cuerpo, llegan sudando, temblando y digo que se van a exponer su vida, como son supersticiosos y no les gusta que las mujeres estén adentro, muchas veces se enojan, yo me acuerdo que cuando iba Manuel Capetillo, se formaban afuera el montón de muchachas y a la que llegaba saludaba y a quien le daba un beso era a mí y no las dejaba pasar, me decían que era muy envidiosa, y les decía, si es por el beso, según yo me quitaba el beso y se los daba y les decía que no les gusta que haya mujeres mientras están rezando a mí ya me ven como parte de.
-¿Hay algún torero que le haya pedido la bendición?
Si, “EL Payo”, yo acostumbro a darle la bendición a mis sobrinos cuando torean y me vio “El Payo” y me pregunto que, si le podía dar la bendición y se la di a él, a su banderillero y a mi sobrino que toreaba ese día con él.
-¿Qué momento es el que más le gusta de lo que hace en la capilla?
El momento de estar viviendo la misa, la hora de ir a llamar a la gente, el estar en la plaza es un gusto para mí.
-¿Cómo han sido las empresas desde que está en la plaza?
Como yo tengo la llave de ahí, soy la que abro, arreglo las cosas, si les pido autorización para las misas que se hacen en el ruedo, lo que no les gusta es cuando ponen arreglos florales en el ruedo y la gente se está tomando fotos en el ruedo, que andan de un lado para otro por eso ya no me han dejado hacer las misas en el ruedo.
-¿Cuándo se realizan las misas en el ruedo?
Cuando es fecha de inauguración de temporada de novilladas, temporada grande, el 12 de diciembre, las de aniversario y cuando llevan las cenizas de algún torero como Curro Rivera, David Silveti, Manolo Martínez o cuando piden que se haga la misa en el ruedo.
-¿Qué hace después de que los toreros pasan a la capilla?
Me voy a ver la corrida, esa es mi diversión todas las empresas me habían dejado cerca de las puertas de picadores en unos lugares que no eran vendibles eran como pases extras, esos se los daban a los periodistas ahí se sentaba don Neto, su hijo, un teniente, ahora ya no existen esos lugares ya están dentro de lo que vende tikcetmaster, ahora me dieron unos boletos de pase hasta el segundo tendido y en corridas grandes venden los boletos, cuando no hay gente me sigo sentando en mi lugar.
-¿Con que personas del medio es con quien más amistad tiene?
Pues a todo mundo lo saludo, les hablo y con tanto tiempo los voy conociendo, a don Gonzalo Martínez lo saludo y me da risa porque dice ¡a esta yo la cargue! son personas que conozco de años.
-¿Además de estar en la capilla ha colaborado en otro ámbito?
Yo fui secretaria en la plaza del señor Martínez Vertiz, después cuando entro la señorita Rosi que era de la empresa, deje de trabajar ahí como secretaria, aunque toda mi vida me he dedicado a eso en el 2003 deje de trabajar, estudie corte, comercio, normal, iba a ser maestra pero como soy chaparra me tiraron los alumnos y ya no quise seguir de maestra, aunque les digo a mis hijos que me gustaría seguir trabajando, pero me dicen que estoy loca.
-Así como iba a acompañar a su abuelita a la capilla, ¿usted lleva a alguien?
Sí, me acompaña mi nieta y su esposo porque ya estoy grande, no puedo cargar las mesas, el paquete de flores, mis hijos también me acompañaban, pero se dedicaron más a la cuadra, desde que nacieron vivieron cuidando los caballos es más su gusto, estuvieron siempre con el señor “Zacatecas” después con sus hijos, salían a los pueblos con la cuadra.
-¿A cuántas corridas ha faltado?
A muy pocas, cuando me case, cuando nacieron mis hijos, aunque me los llevaba de meses.
-¿Ha tenido detalles bonitos de algún torero?
Se han portado todos muy bien, nadie me ha faltado al respeto ni mucho menos. Yo me iba a casar con un puntillero, con Talín, pero no se dio, a mi esposo no le gustaban los toros él no era de ese ambiente.
-¿Qué faena es la que más le ha gustado?
Son muchas, la que me hizo llorar fue la de David Silveti.
-¿Qué es lo que más le gusta de las corridas?
Que toreen bien, que hagan sentir lo que es el toreo, no que lo hagan nada más al aventón, ahora solo están acostumbrados a dar 3 pases y mal hechos y los aficionados viejos que yo veo les aplauden y me da coraje, se está perdiendo la esencia, los 3 tiempos, el ir despacio, embarcar al toro, citarlo cerca de ellos, ahora torean a metro y medio, caben dos toros en medio de la muleta.
-¿Quién ha sido su torero consentido?
Una persona que ha sido muy sencilla, humilde ha sido Rafael Ortega igual que toda su familia.
-¿Cuáles han sido sus experiencias más bonitas?
He tenido muchas, estuve con el abuelo de los Silveti, del señor del puro, se enojaba porque me salía de los cajones cuando estaban entorilando, me ha correteado un cabestro, lo de la película de Pedro Infante, cuando se incendió la casita, iban muchos artistas como María Félix, Agustín Lara, Pedro Vargas, esos tiempos donde se aventaban las medias con anilina, estábamos chicos y la gente aventaba sombreros, los de sombra iban de sombrero, de traje, guantes y las damas muy arregladas y los de sol siempre vacilando aventaban sombreros o aventaban una media llena de anilina de colores, las toreaban y las avenaban a sombra, toda la gente quedaba manchada, era muy bonito, había bailes afuera de la plaza cuando acababa la corrida, había una verbena y se juntaba la gente, yo me acuerdo que me tocó bailar con “El Pato” se juntaban los de la porra, “el jitomatero” y “el negro”, como mi abuelita los conocía muy bien ahí nos metíamos, no había alcohol, no que ahora están haciendo de la plaza una cantina, ahora ese es el negocio ya no es tanto que vaya la gente, si no lo que toman, ahora los palcos, la entrada, los túneles todo es cantina.
-¿De todas las épocas cual es la que más le ha gustado?
La antigua, era más torera, taurina, a lo que iba uno a ver los toros, a divertirse, a festejar a los toreros, a salir contento y ahora no, sale uno viendo nada más borrachos, siempre ha habido alcohol llevaban muchas botas, pero era mucho más tranquilo. También han metido a muchas mujeres al callejón, con el doctor Gaona no había, ni con Herrerías.
-¿Qué modificaciones ha tenido la plaza desde que usted está?
Esta última vez, nada más los asientos, hay muchas partes que tienen que reconstruir, falta resanar, pintar, en la capilla hay mucha humead tiene salitre, se bota la pintura y me dicen que la van a arreglar y nada, hasta ahorita estoy esperando, saben que hay una capilla y solo yo soy la que respondo.
-¿Qué le hubiera gustado hacer además de estar en la capilla?
Ser valiente y torear. Pero también aprendí a hacer trajes de torero hice hasta que tenía 20 años, le hicimos a José Huerta, a Raúl García, a Silverio a varios picadores, banderilleros, puntilleros, es muy bonito hacerlos pero se cansa mucho la vista me la acabe haciendo los trajes, bordaba uno por semana, mi abuelo mandaba traer las taleguillas, el punto a Guadalajara, ponía el listón a máquina y nosotros bordábamos a mano, el raso lo comprábamos aquí, antes se bordaba todo a mano no como ahora que todo es a máquina, mi abuelo torcía el cordón, hacíamos las morillas para las monteras, en el techo nos mandaba a torcer la ceda y en cada centímetro poníamos un rizo y así nos íbamos hasta terminar esa tira de artícela, se tardaba en hacer una montera unos 15 días, era muy bonito hacerlo pero ese trabajo ya no lo pagan, en aquel entonces los vendía en 10 mil pesos, hicimos bastantes, yo llegue a hacer uno para un niño en su bautizo igual que uno de matador con 35 alamares, sus golpes, hombreras, flores, machos, bordado en cruces.
Una experiencia muy grata la de una mujer taurina que ha servido a la capilla de la Plaza de toros México y que es ejemplo de afición y entrega a un trabajo que hace por afición y gusto. Enhorabuena doña Irma Morales “La Güera de la Capilla” y gracias por la confianza que nos ha dado para entrevistarla en este portal taurino.

María López. Representante en México de Justo Algaba
“El toreo es el único arte que crea más arte”

La Guera en la entrada de la Capilla de la Plaza México
La virgen de Guadalupe está a la entrada de la capilla
El arreglo floral del altar es parte de la labor de doña Irma Morales
Aspecto de la Capilla donde sirve la Guera desde hace muchos años
A la capilla de la Plaza México, acuden todos los toreros
Un picador de toros entró en el momento de platicar con la Guera
Otro torero de a caballo antes de salir a la plaza fue a la Capilla
Muchos toreros le piden a doña Irma la Guera de la capilla, su bendición
Desde niña con su abuelita se inició la Guera cuidando la capilla
Las imágenes en la Capilla de la Plaza México son de gran tradición