La Crónica


El toro bravo es un animal en verdad sorprendente

Lic. María Fernanda Jiménez
14/10/2016

Por: Lic. Ma. Fernanda Jiménez
El pasado martes en la plaza de toros de Zaragoza, Cayetano Rivera decidió hacer un brindis antes de que el primero de su lote saliera de la puerta de chiqueros. El brindis en apoyo de la tauromaquia ejemplificó en muchas formas lo que al menos todos los aficionados opinamos o sentimos con respecto a este arte, hacia los “antis” y hacia el toro. En pocas palabras pronunció lo siguiente: “…ojalá todos esos que se hacen llamar anti taurinos sintiesen hacia las demás personas como mínimo el mismo amor y respeto que nosotros sentimos hacia el toro.” Dicho esto, Cayetano decidido fue a recibir el toro a porta gayola, una vez más caminó dispuesto a jugarse la vida.
Hablar de las atrocidades que cometen estos individuos en contra de la libertad es innecesario, mejor intentaré hablar un poco acerca de ese amor y sobre todo respeto hacia el toro de lidia del cual habló el matador madrileño.
El toro bravo es un animal en verdad sorprendente y nunca deja de maravillarnos, creo que a la gran mayoría de los aficionados no se les olvidan las reacciones que tuvieron al presenciar por vez primera un tumbo al caballo en el tercio de varas. La fiereza, bravura, casta y fuerza con que el toro reacciona al castigo son impresionantes. Por sentido común cualquier ser vivo huye ante el dolor, este animal por su parte se crece y va a más, contrario a lo que piensan los que no están familiarizados con este arte.
Hay muchísimos ejemplos que pueden bien argumentar lo dicho líneas arriba de que el toro se crece ante el castigo. Está comprobado que el toro bravo libera endorfinas que le ayudan a contrarrestar el dolor, es por esto que en el ruedo se ve un animal consciente, entero y atacando todo el tiempo. Sólo basta con recordar a cualquier toro indultado en una plaza, las continuas y duraderas embestidas no podrían existir si el toro estuviera sufriendo o se le estuviera torturando. Aunado a esto, si los puyazos o banderillas causaran graves destrozos como argumentan los “antis”,  el toro necesitaría más que unas simples curaciones en los corrales para regresar a la ganadería.
En el campo es donde la bravura del toro se puede apreciar desde las primeras horas de vida de los becerros, gracias a videos que circulan en la web podemos comprobar que esa fiereza nadie se las enseña, nacen con ella. Basta con buscar en la red el video “toro de veinte horas de vida embistiendo” para apreciar como un becerro que tiene menos de un día de nacido, ya muestra cierta agilidad y ataca por instinto a cualquiera que se le acerque.
Las ganaderías también nos regalan momentos como las tientas a campo abierto. Los becerros y sobre todo las becerras teniendo hectáreas de terreno sin nada a su alrededor, bien podrían salir huyendo, pero su instinto y bravura los hacen atacar al “intruso”, llámese picador o torero.
Si con estos pocos elementos partimos de la base de que no se puede comparar a este animal con ningún otro bovino, bien podríamos empezar a entender un poco la grandeza de la tauromaquia. Este no es un animal débil o domesticable, mucho menos indefenso. La bravura con la que embiste es única y por esto el respeto que se le tiene es inconmensurable. La realidad es que absolutamente nadie va a una plaza a ver como se le maltrata a un ser vivo indefenso, los que acudimos vamos a ver el desempeño de un animal admirado por su fuerza, raza, casta y sobre todo bravura. Vamos a ver como un hombre llamado torero puede con su oficio, técnica y destreza crear arte con las embestidas de una fiera que en cualquier momento puede quitarle la vida. Vamos a la plaza entendiendo que la corrida termina con la muerte del toro para que esta raza siga viviendo en el campo. Entendemos que 20 minutos de batalla en el ruedo son necesarios para que el toro viva como Rey durante más de cuatro años.

Para toriles.com es un honor presentar estas líneas escritas por la Lic. María Fernanda Jimémez, a quien conocemos desde que se inició en la fiesta brava desde muy pequeña y, ya ahora toda una licenciada en comunicación y Sub Directora de EL PROGRAMA que edita su señor padre Fernando Jiménez para la Plaza de toros México, vierte muy bien documentada y escrita, su opinión sobre la actualidad taurina y en base a sus estudios, describe con profesionalismo lo que es y siente el Toro de lidia en las plazas de toros. Ete escrito lo publica en el "Paseillo" de una edición de EL PROGRAMA. Enhorabuena Marifer que sabemos de tú interes y gusto por la fiesta brava, herencia no urtada, sino heredada de familia.

Escrito de la Lic. María Fernanda Jiménez en EL PROGRAMA
Sólo basta con recordar a cualquier toro indultado en una plaza
En el campo es donde la bravura del toro se puede apreciar
becerro que tiene menos de un día de nacido, ya muestra cierta agilidad y
...su instinto y bravura los hacen atacar al “intruso”